Domingo, me levante otra vez con esa horrible pesadilla en la que Angela y yo vivíamos en un pueblo italiano, muy felices cenando con esos quesos finos, con panes olor a ajos y bebiendo uno de esos vinos con nombre raro pero al terminar la cena intentaba besarla y ella con un gesto de asco salía corriendo del lugar y yo iba detrás de ella gritándole: no te vayas nera no te vayas a ir, siempre despierto con esa pesadilla y lo primero que hago es buscar una menta desesperadamente.
La nera o Angela era un amor que se inicio en la adolescencia ella era de las chicas que uno siempre ve al fondo del salón de clases siempre con un libro y sus lentes en la mano, siempre callada y tratando de evitar al que se le acercaba, eso me atrajo y sentí la necesidad de descubrir esa personalidad in pectore que en estos tiempos es muy difícil encontrar en una mujer. Luego de dos meses y grandes esfuerzos porque ella me acepte a su lado descubrí a una mujer adicta a los libros, a los cigarros, a los cafés y una melómana incurable, en fin me descubrí a mi. Al parecer “dios existe” era mi frase mas común cuando la veía a mi lado, la nera siempre fue una gran coleccionista de diplomas y yo no, ella adoraba el color azul en la boleta de notas y yo no y también le gustaba arrodillarse con vela en mano todos los domingos y yo no, fueron estas las únicas diferencias con ella. Al parecer ella era la hija perfecta hasta que llegue yo, era odiado por toda esa gente que la formo así pero como dicen son solo gajes del amor. El amor que sentía por ella fue tan largo como mi adolescencia, tan feliz como mi niñez tan extraña como la soledad que ahora vivo.
Sorprenderá mi confesión de que ahora me encuentro solo, es verdad mi adolescencia termino, como? muy triste, estaba en un CAFÉ tomándome un café con mi nera ella me contaba de su ultima creación: un cuento, ella termino de leérmelo y fue uno de los peores cuentos que había escuchado, se lo dije, talvez fui muy sincero y un poco cojudo para hablar, ella quedo en silencio pero intente “arreglar” la situación citando a un autor el de sus favoritos, a Hemingway (sí los dos disfrutábamos de Bryce). Le dije: un escritor escribe mejor cuando esta enamorado, en realidad eso empeoro las cosas, ella estalló y me miro fuerte, hay me di cuenta que todo terminaba.
Han pasado ya varios meses, yo me volví aun mas adicto a todo, es mas incluí otra adicción a esta soledad, que cosa? girasoles, recién ahora me di cuenta que en su casa siempre había girasoles. Esto fue el ultimo adorno a mi soledad, cada tres días compraba una y cada tres días tenia un gran cenicero amarillo. Lo único que me tenia en contacto con ella eran esas fotos que esa vez mentí que las había roto pero que nunca lo hice por miedo a olvidarme de su sonrisa. Ella, que seria de ella?, no supe nada de ella ni tuve ánimos de enterarme, talvez me calmaba esas canciones que hablaban de amores eternos o quizás fue el jueguito de “piensa en mi o no piensa en mi” con los pétalos del girasol, que por ser muchos dan mas incertidumbre.
Lunes, hoy me levante pero esta vez no comí la menta de siempre estaba preocupado, empezaba a olvidarme el rostro de la nera hasta en los sueños. Busqué sus fotos y no las encontré, me llene de miedo, no! los girasoles estaban muertos no!...
- ei ei que pasa?
Un amigo mío me despertó de mis sueños yo le agradecí mucho, pero el venia a darme una noticia yo lo desgracie mucho. Me dijo que la había visto a la nera en el café de siempre, ella sola fumando y escribiendo. Bueno eso fue lo que vio, me dio pena saber que ella ya me olvido, porque ir a un lugar que te trae tantos recuerdos es porque ya no te los trae. Me vino de a golpe todas esas ganas de saber de ella, todas esas ganas que no tuve todos estos meses, talvez parece que e vuelto a mi estado de adolescente pero no me ilusiono. Iré a verla hoy al café a la misma hora de siempre con mi girasol y con uno de los poemas que tanto le gustaba que le escriba.
Ya de noche y con una ilusión como las que cuando quieres dar el primer beso llegue al café, llegue tarde lo sé porque su chessecake estaba por terminarse. Me acerque y me senté en su mesa que antes era nuestra mesa, ella no me dijo nada yo le entregué el girasol y mi poema, mis ojos empezaban a ponerse rojos y listos para dejar salir las ultimas lágrimas que me quedaban después de todos estos meses, no quise que la nera me vea, así que me pare cogí el ultimo pedazo de cheescake y me fui.
Jueves, hoy no soñé nada o al menos no me acuerdo. Ya no pensaba mucho en lo que había ocurrido el lunes pasado, ya tenia la cabeza bien fría y los ojos bien marrones. Estaba disfrutando de mi tranquilidad y llegó un amigo el mismo que me salvo de un sueño pero después me volvió a meter en el. Esta vez llego con un gran sobre en mano, sorpresa! Era de la nera, lo abrí tan rápido que me di cuenta que mi tranquilidad era toda una mentira.
Era su cuento lo que me había enviado, algo largo y lo leí con miedo de que encuentre insultos o cosas así, termine de leerlo y me maraville desde principio a fin era el mejor cuento que había leído. Me sentí tan estúpido al demorarme tanto en entender el mensaje, me di cuenta también que el jueguito del girasol son bobadas y mentiras -es que siempre me toco el no-, suspire y volví a sentir que soy adolescente, ah! encontré un mensaje en el sobre que textualmente decía así: “tus poemas son horribles y sin embargo se que nunca dejaste de estar enamorado de mí”.
